
Cada etapa tiene sus propias necesidades
Si estás pensando en ser madre o padre, acabas de tener a tu bebé o estás atravesando un duelo, y a veces te sientes con dudas, sobrepasada/o, o con emociones difíciles, quiero que sepas que no estás sola/o. Te acompaño en cada etapa — desde la búsqueda del embarazo hasta el posparto— con un enfoque integral que reconoce la importancia del contexto en lo que estás viviendo.
- Preparación a la maternidad/paternidad: Si te estás planteando ser madre o padre y tienes dudas o dificultades para tomar una decisión, este espacio está pensado para ti. La maternidad y la paternidad son experiencias transformadoras, pero también pueden despertar miedos, inseguridades o conflictos internos. Mi objetivo es acompañarte en este proceso de reflexión, ayudándote a explorar tus deseos, expectativas y recursos personales.
- Problemas de fertilidad: Acabas de recibir un diagnóstico, o llevas tiempo probando un tratamiento tras otro. El cansancio físico y emocional se acumula, y a veces sientes que nadie entiende lo que realmente duele. La infertilidad no es solo un reto médico: es una experiencia vital que impacta en tu autoestima, tus relaciones y tu manera de mirar el futuro. Aquí tu experiencia será acogida con respeto, y poco a poco podrás empezar a construir un futuro que te resulte valioso y pleno.
- Embarazo y nacimiento: Estás esperando a tu bebé y quizá no lo estés viviendo como imaginabas. Los miedos, la inseguridad, la ansiedad, las experiencias pasadas o los cambios propios del embarazo pueden hacer que esta etapa resulte difícil de sostener. El embarazo y el nacimiento remueven emociones intensas y, aunque no siempre se hable de ello, es normal sentirse ambivalente o sobrepasada en algunos momentos. Este acompañamiento ofrece un espacio seguro para reconocer lo que sientes y encontrar maneras de atravesar esta etapa con mayor apoyo y confianza.
- Posparto y crianza temprana: Puede que las altas demandas de esta etapa, la presión externa, las expectativas — propias o ajenas— o la falta de apoyo te hagan sentir abrumada. Si a esto se suman los cambios en tu identidad y en la de tu pareja, junto con sentimientos como culpa, tristeza, ansiedad o irritabilidad, cuidar de ti y de tu bebé puede sentirse aún más desafiante. El posparto y la crianza temprana son momentos de grandes cambios, y es muy común experimentar emociones intensas y contradictorias. En consulta encontrarás un espacio para sostener esas emociones, mientras aprendes recursos para construir un camino más amable hacia la crianza.
- Duelo perinatal: Perder a un bebé, ya sea durante el embarazo, en el parto o en los primeros días de vida, es una experiencia devastadora. Nadie ve la vida que imaginaste ni la ilusión que se apagó en silencio. La culpa, la tristeza, la rabia o la soledad pueden acompañarte, porque quienes te rodean muchas veces no saben qué decir. Pero tu dolor existe, y merece ser reconocido y acompañado.
- Otras situaciones especiales: La maternidad y la paternidad no se reducen al embarazo o al nacimiento: son experiencias muy amplias, que atraviesan múltiples caminos y transformaciones. A veces implican procesos de adopción, otras la necesidad de prevenir dificultades emocionales, y siempre suponen cambios profundos en la identidad, las relaciones y la manera de mirar el futuro. Cada recorrido es único, así que si tu vivencia no aparece recogida aquí, puedes escribirme y la valoraremos juntas.”